Metafísica: se encarga del estudio de la naturaleza, de cómo se encuentra estructurada, qué la compone y los principios esenciales de la realidad. Su objetivo es alcanzar una mayor comprensión empírica del mundo, tratando de conocer la verdad más amplia del por qué de las cosas. La metafísica se apoya en tres interrogantes: ¿Qué es ser? ¿Qué es lo que hay? ¿Por qué hay algo, y no más bien nada?
Gnoseología: la gnoseología se encarga de analizar el origen de la naturaleza, así como el alcance del conocimiento humano. No sólo investiga los conocimientos particulares como el de la física o la matemática, sino que se encarga del conocimiento en general.
La gnoseología se asocia con la epistemología, ya que ésta al igual que la gnoseología, se enfoca en el estudio del conocimiento, ocupándose de problemas como los hechos de tipo histórico, psicológico y sociológico que conducen a la obtención del conocimiento, así como los juicios por los cuales se los valida o se los rechaza.
Ética: la ética se encarga del estudio de la moral, de todo lo relacionado con la bondad o la maldad de las conductas humanas. Su enfoque son las acciones humanas y todo lo que se relacione con el bien, con la felicidad, el deber y la vida realizada.
Estética: la estética se encarga del estudio de la percepción de la belleza. Cuando se dice que algo es bello o feo, se está dando una opinión estética, que al mismo tiempo manifiestan experiencias estéticas. Por lo tanto, la estética busca analizar estas experiencias y opiniones, cuál es su naturaleza y los fundamentos que tienen en común.
Al hablar de la filosofía de la naturaleza se hace referencia a aquella que se encarga del estudio de los fenómenos, que se caracterizan como naturales y que pueden comprender desde el movimiento, hasta la composición de las cosas que constituyen la realidad, pasando por el cosmos e incluso por el cuerpo humano.
Las características más resaltantes de la filosofía de la naturaleza son las siguientes, se desarrollaron diferentes concepciones tanto idealistas como materialistas. Sus exponentes manifiestan un evidente interés por el estudio de la naturaleza. Se reconocía la eternidad y lo infinito del mundo. El hilozoísmo (teoría que sostenía que la sensibilidad y la vida son inherentes a todas las cosas de la naturaleza).
Por su parte la antropología filosófica se encarga del estudio del ser humano, siendo éste sujeto y objeto al mismo tiempo, convirtiéndose en un elemento de reflexión. La antropología filosófica investiga el origen y naturaleza de la especie humana, para así poder determinar el sentido de su existencia, la relación del hombre con los demás seres, etc.